Por qué un noruego querría ser español

En la década de 1870, Joaquín María Bartrina y de Aixemús, el culto poeta catalán, diagnosticó: “Oyendo hablar a un hombre fácil es acertar dónde vio la luz del sol: si alaba a Inglaterra, será inglés; si os habla mal de Prusia, es un francés, y si habla mal de España, es español”. ¡Y no hemos cambiado! Hoy, España es el país occidental con la peor opinión de sí mismo (según el Country RepTrack del Reputation Institute). Como dice el refrán: “tiramos piedras contra nuestro propio tejado”…

¿Podría Inditex y su marca Zara estar donde están si sus empleados hablaran mal de ella dentro y fuera de la empresa? Es evidente que no. Algo que tienen en común las empresas de más éxito es que los empleados están orgullosos de ellas, se consideran parte, hablan bien de sus experiencias y, siempre que pueden, las promocionan.

El reconocido psiquiatra Luis Rojas Marcos afirma que “la autoestima conlleva consecuencias positivas para el sano bienestar y desarrollo individual y conjunto de la sociedad. Por el contrario, la baja autoestima se considera motivo de infelicidad y de conductas nocivas”. Sugiere que “debemos aprender a valorarnos y a justipreciar nuestras cualidades y virtudes”, incluyendo las del grupo del que formamos parte, para desarrollar una autoestima saludable. No se trata de ser autocomplacientes, sino de ser conscientes de nuestras virtudes.

Muchos estudios certifican la importancia de la autoestima en el desarrollo individual y colectivo. Según la Pirámide de Maslow sobre la motivación humana, la identificación positiva con el grupo social es una necesidad básica del ser humano que está casi al mismo nivel que la amistad o el amor. El país al que pertenecemos es uno de los grupos de identidad social más importantes para nuestra propia referencia individual. Es lo que hace que, entre otras cosas, nos encante animar a nuestros deportistas y disfrutemos con sus triunfos.

Y si consideramos que un país se podría asimilar a una empresa, o mejor dicho a una corporación empresarial, de la que todos los ciudadanos somos al mismo tiempo socios y empleados, es fácil entender que la autoestima por formar parte de ella es una clave para la mejora continua y la competitividad. Es un hecho que cuando tenemos refuerzos positivos es mucho más fácil conseguir logros, mientras que, si son negativos, es muy complicado conseguirlos. Esto nos ocurre a los españoles y esta una de nuestras asignaturas pendientes.

Está demostrado que la baja autoestima que arrastramos históricamente nos perjudica seriamente en nuestro desarrollo individual y colectivo como sociedad y, por tanto, en nuestra competitividad e influencia internacional.

Ante esta realidad no podemos quedarnos indiferentes. Por eso nace el Proyecto 1785 cuyo objetivo es cambiar esa actitud negativa por una positiva. La reputación de un país debe comenzar a construirse en casa. Tenemos que transformarnos de ser 46 millones de derrotistas a ser 46 millones de promotores convencidos.

1785 quiere poner en valor todo lo positivo que tenemos como sociedad, intentar variar esa tendencia negativa que arrastramos y provocar el cambio de actitud que necesitamos en España. Para ello ya se ha dado un primer paso: reunir en una obra una selección de “todo lo mejor que España ha dado al mundo a lo largo de la historia y hasta la actualidad”. Así se ha creado la mayor recopilación de hechos positivos, hitos, logros, personajes y aportaciones de España a la humanidad, en un libro titulado: 1785 motivos por los que hasta un Noruego querría ser español.

Un total de 1785 motivos por los que podemos sentirnos orgullosos de ser españoles, seleccionados en función de criterios objetivos, por su influencia internacional y estructurados en 22 categorías, desde arte, historia, literatura a deportes, empresas o gastronomía. Un libro que en tres meses ha agotado ya las tres primeras ediciones y que no es una invitación a la autosatisfacción sino a ser justos con lo que hemos sido, somos y seguiremos siendo: un país que ha realizado contribuciones decisivas a la construcción de la humanidad tal y como la conocemos.

Pero este es solo el primer paso, 1785 tiene un objetivo que va mucho más allá de un libro. Se trata de difundir este mensaje para que sea conocido por todos los españoles, cualquiera que sea su edad o su lugar de residencia, en España o en otros países (e incluso por aquellos que nos visitan cada año como turistas, que son ya 75 millones). Si somos conscientes y ponemos en valor lo mucho que se ha hecho en España a lo largo de la historia, mejorará nuestra autoestima y mejorará con ello nuestro potencial como personas y como sociedad.

1785 es un proyecto independiente y libre de cualquier connotación ideológica, abierto a todos aquellos que compartan este objetivo de interés general. Un proyecto que no tiene financiación pública ni apoyo económico institucional. Basado en la comunidad de seguidores que se identifican con esta filosofía y que han querido ayudar a financiar el proyecto primero a través de micromecenazgo, seguidamente por microinversiones o con la compra de este libro.

Ahora bien, para que estas acciones tengan resultado y produzcan un efecto multiplicador hace falta el apoyo y la ayuda de todos los españoles, de todos los entusiastas que se sientan identificados con este objetivo. Porque España somos todos y cada uno. Esperamos contar con su apoyo.

José María Moya es CEO de 1785. Raúl Peralba es strategic thinker & lecturer.

Sección Empresas | Cinco Días

Autor: Txema Dobarro

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