Sareb pierde 663 millones y vende lo peor de su cartera

Sareb cierra su cuarto ejercicio de vida con una nueva reformulación de cuentas, en esta ocasión con el respiro dado a última hora por el Gobierno, que modificó en diciembre la normativa contable impuesta por el Banco de España para que la sociedad no se viera abocada a ampliar capital.

Una bombona de oxígeno con la que Sareb espera saldar su cartera, para lo que tiene hasta 2027, sin que el Estado y la gran banca, como principales accionistas, deban hacer nuevos desembolsos. A partir de ahí, pese a que la sociedad de gestión de activos procedentes de la reestructuración bancaria despide un 2016 de importante actividad comercial, pierde 663 millones de euros.

Parte de este resultado tiene que ver con la nueva estrategia del equipo que dirige Jaime Echegoyen y que pasa por ir deshaciéndose cuanto antes de los activos con menor potencial de revalorización para limitar su desgaste a la vez que se reserva lo mejor de la cartera para aprovechar la progresiva subida de precios del mercado inmobiliario en los próximos años.

“Hemos intentado limpiar un poco del futuro los activos con bajo potencial de revalorización. No tiene sentido mantenerlos si no, en la medida que puedas, dar mas velocidad a esa limpieza de balance”, ha explicado Echegoyen en un encuentro con prensa para presentar los resultados del año. De lo contrario, ha expuesto, las minusvalías potenciales, que gracias al Gobierno se cargan contra patrimonio en lugar de contra las cuentas de la entidad, iría creciendo aún más.

Minusvalías detectadas

De momento, como resultado de la aplicación de la exigente normativa contable impuesta por el supervisor financiero, que dio dos años a Sareb para retasar toda su cartera a precio de mercado, la firma, que ha revalorado el 96% de sus activos y estimado el cambio de valor del resto, arroja unas minusvalías latentes de 3.389 millones de euros, de los que más de 300 millones se han añadido en 2016, por su cartera de créditos, la mayor con la que carga. El saldo de la retasación de sus inmuebles, de otra parte, genera unas plusvalías de unos 1.400 millones de euros.

Gracias al cambio normativo impulsado por el Gobierno, Sareb ha recuperado buena parte de los fondos propios que perdió el año pasado cuando tuvo que absorber inmediatamente las minusvalías detectadas. Ahora, el banco malo tiene los 1.733 millones de fondos propios que le restaron entre capital y deuda subordinada, pero se le suman 2.316 millones más en forma de reservas.

Será con este colchón, de un total de 4.049 millones de euros en recursos propios, con el que, al final del periodo de vida útil de la sociedad, tenga que afrontar las posibles minusvalías que se vayan reflejando en su balance.

Actividad comercial

Sareb, en todo caso, avanza en sus esfuerzos por ir reduciendo su pensado balance. Su actividad se ha visto especialmente impulsada este año por el apoyo de las plataformas inmobiliarias Altamira, Haya, Solvia y Servihabitat, que contrató para profesionalizar la comercialización.

Gracias a su labor, en 2016, primer ejercicio completo en el que han prestado servicio, Sareb ha vendido 14.097 inmuebles, un 25% más. Del total, el 85% de las transacciones se centró en inmuebles de carácter residencial, un 10% en suelos y otro 5% en oficinas y otros activos terciarios.

La actividad comercial fue especialmente potente en Madrid, Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana, que concentran el 60% de las ventas aunque la firma incrementó un 100% su actividad en 25 provincias españolas.

Promoción inmobiliaria

En paralelo, la sociedad ha ingresado 220 millones, un 85% más, por la venta de 2.066 inmuebles por canales online; ha elegido 13 suelos para construir 770 viviendas; ha reactivado 19 de las 624 obras paradas que recibió para promocionar 386 viviendas. Por esta vía, Sareb espera construir unas 1.500 viviendas de media al año y ofrecer unas 4.000 al mercado hasta el año 2020.

Por el lado de la carga financiera, Sareb ha reducido un 4% su volumen de deudores e ingresado 2.846 millones de euros por la venta de créditos. Sumado a la venta de inmuebles, ingresa 3.923 millones (73% de los préstamos y 27% de inmuebles) con el foco puesto en la actividad con minoristas.

Con estas ventas, el margen de Sareb se eleva a 664 millones, algo por debajo de los 900 millones de 2015 (1.237 millones con la reformulación de cuentas) de 2015 por el mencionado esfuerzo puesto en vender los peores activos.

Sin beneficio a la vista

Sin embargo, los fuertes gastos de explotación de la firma se comen este resultado. La sociedad paga 236,9 millones a las plataformas inmobiliarias que gestionan su cartera, a comisión; 197,2 millones en impuestos; 90 millones a comunidades de vecinos o tareas de mantenimiento. Y unos costes financieros de 558 millones en el año por la deuda avalada por el Tesoro con la que compró sus activos a las entidades asistidas con dinero público.

Pierde, por tanto, 663 millones de euros. Una tendencia que tardará en reconducirse En Sareb admiten ya que en 2017 tampoco habrá beneficios y que será difícil obtenerlos hasta que venza el costoso swap sobre tipos de interés que tiene firmado hasta 2023. Y del 14% de rentabilidad prevista inicialmente, “hay que olvidarse”, sentenció Echegoyen.

Sección Mercados | Cinco Días

Autor: Txema Dobarro

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