Car2Go duplica sus clientes en un año, hasta los 150.000

Los coches eléctricos de Car2Go se han convertido en un opción cada vez más escogida en la ciudad de Madrid por las restricciones al tráfico motivadas por la contaminación, las áreas de prioridad residencial y por la flexibilidad del servicio en ocasiones, comparado con el transporte público. La empresa alemana de vehículos de carsharing (uso compartido), filial del grupo Daimler, ha logrado duplicar sus usuarios en un año. La compañía avanzó ayer a Cinco Días que ya cuenta con 150.000 madrileños registrados desde su lanzamiento en noviembre en 2015.

“Madrid es la ciudad de Car2Go en Europa que ha crecido más deprisa. Nuestro servicio ha revolucionado el concepto de movilidad en Madrid”, dice Thomas Beermann, consejero delegado de Car2Go Europa. La flota de vehículos realiza más de 6.000 viajes de media al día. El alquiler semanal aumentó un 60% respecto a 2016. “El crecimiento está por encima de nuestras expectativas”, señala Orazio Corva, responsable de Car2Go en Madrid.

La empresa desembarcó en la capital con una flota de 350 coches eléctricos biplaza del modelo Smart Fortwo hace año y medio. En cinco meses, incrementó su flota en un 43%, hasta los 500 automóviles, con una cartera de usuarios registrados en ese momento de 53.000 clientes. “Tenemos prevista una ampliación de la flota, debido a que la demanda es muy grande, pero todavía no hemos decidido cuándo la vamos a hacer”, explica Corva.

El sistema permite a sus viajeros registrados alquilar los vehículos por minutos a través de una aplicación instalada en el smartphone, que funciona como llave para acceder al automóvil. El cliente abre, introduce su clave en el ordenador de a bordo y conduce hasta su destino, que siempre tiene que estar dentro de la carretera de circunvalación M-30. El área de funcionamiento de Car2Go en Madrid es de 53 kilómetros cuadrados, la misma superficie que ofrece el servicio en la ciudad italiana de Turín. El responsable de la compañía vincula una ampliación de esta zona al momento en que se pongan más coches. “La demanda que tenemos dentro de nuestro área operativa, que es la M-30, es tan alta que ampliar la zona significaría empeorar el servicio, distribuyendo los coches en una superficie más amplia. La ampliación del área está directamente relacionada al aumento de flota”, señala Corva. Los coches se pueden aparcar de manera gratuita en plazas verdes y azules de aparcamiento regulado de la ciudad, así como en algunos garajes concertados en determinadas zonas. El pago se hace de manera electrónica a través de la tarjeta facilitada al darse de alta en la aplicación.

Competencia

La compañía saca pecho ante el aluvión de interesados por sus servicios en un momento en el que la competencia en coche compartido se acrecienta. La empresa perdió el monopolio de esta iniciativa el pasado mes de diciembre, cuando la automovilística francesa PSA desembarcó en Madrid con sus propios automóviles eléctricos para uso compartido, el servicio Emov. Esta compañía, fruto de una joint venture con la empresa de pago de aparcamiento regulado por móvil Enysa, lanzó su servicio en Madrid con el mismo precio de Car2Go y 500 vehículos disponibles. Las bazas diferenciadoras de Emov son los vehículos, de cuatro plazas versus las dos de Car2Go, y la zona de influencia, que desborda la M-30 hasta barrios como Quintana, Arturo Soria o Herrera Oria.

Además, fuentes del sector confirman la existencia de un tercer competidor en liza, que estaría negociando desde hace meses su entrada en Madrid (o en Barcelona). Se trataría del servicio DriveNow, de BMW, que ya funciona en 11 ciudades europeas y cuenta con 600.000 usuarios frente a los 1,2 millones de clientes en Europa de Car2Go. La filial de Daimler suma 2,2 millones de clientes registrados en total.

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Cuánto pagará por IRPF este año en función de su comunidad autónoma

 

La Generalitat es la única comunidad que no ha modificado su escala impositiva para adecuarse a la reforma fiscal que aprobó el Gobierno de Mariano Rajoy y ello provoca que Cataluña se mantenga en 2017 como la comunidad autónoma que exige un esfuerzo fiscal mayor a las rentas bajas. Un contribuyente que gana 16.000 euros pagará en Cataluña 1.611 euros por IRPF, un 10% más que la media y un 12% más que Madrid, la región con menor presión fiscal sobre el trabajo. Para las rentas medias-altas y altas, Extremadura y Valencia son las comunidades que exigen un mayor esfuerzo fiscal.

Cataluña es la comunidad autónoma que mantiene una mayor presión fiscal para los salarios hasta 30.000 euros. Dentro de este límite se encuentran prácticamente ocho de cada diez declarantes del impuesto, según datos oficiales de la Agencia Tributaria. La mayor presión fiscal en Cataluña se explica porque es la única comunidad autónoma que no ha modificado su escala impositiva para adaptarse a la reforma fiscal que aprobó el Gobierno para 2015 y 2016 y que supuso una reducción de los tipos y los tramos impositivos. El IRPF es un tributo que está cedido al 50% a las comunidades autónomas, que tienen competencia para modificar la escala y los gravámenes. Con mayor o menor fidelidad, todas las autonomías han emulado en los últimos años la estructura estatal. Cataluña, en cambio, mantiene la escala anterior y, por ello, aunque no haya elevado el impuesto, su presión fiscal es superior.

Un trabajador que gana el sueldo medio, que según el INE asciende a 22.858 euros, abonará por IRPF 3.187 euros en Cataluña frente a los 3.024 euros de media. Suponen 163 euros más. Respecto a Madrid, la comunidad que mantiene el IRPF más bajo de España, un catalán con el sueldo medio paga cada año 226 euros más.

El Gobierno de Mariano Rajoy aprobó en la escala estatal un tipo del 9,5% para el primer tramo de renta que va hasta los 12.450 euros. Ocho comunidades han fijado el mismo gravamen y, por lo tanto, su tipo mínimo suma un 19%. Otras seis autonomías mantienen un gravamen mínimo del 10%, lo que eleva el tipo para el primer tramo al 19,5%. En el caso de Cataluña, el gravamen mínimo autonómico asciende al 12%, lo que arroja un porcentaje del 21,5% tras sumar la parte estatal.

Actualmente, no hay dos comunidades autónomas que tengan una misma estructura del IRPF. En mayor o menor medida, todas han hecho uso de su capacidad normativa. Respecto a la escala estatal, la mayoría ha optado por establecer tipos incrementados en la parte alta del tributo. El Gobierno fijó un tipo del 22,5% para rentas superiores a 60.000 euros y muchas comunidades han fijado tramos y gravámenes adicionales. Los grandes cambios se aprobaron en 2015 y 2016. Para 2017, solo la Comunidad Valenciana ha modificado su IRPF. El Ejecutivo de Ximo Puig rebajó el impuesto para las rentas bajas y lo elevó para aquellas que superan los 50.000 euros. De hecho, la Comunidad Valenciana es hoy la autonomía que exige un mayor esfuerzo fiscal a los salarios más elevados. Por ejemplo, un empleado que gana 100.000 euros abonará en Valencia 33.913 euros por IRPF frente a los 33.072 euros de la media. Para rentas entre 32.000 y 90.000 euros, Extremadura exige el mayor esfuerzo fiscal.

En términos generales, se puede dividir a España en tres en función de la presión fiscal que ejerce sobre el trabajo cada comunidad. Un bando está formado por Cataluña, Extremadura, Aragón, Murcia, Baleares y Andalucía, autonomías que destacan por mantener un IRPF superior a la media para prácticamente todos los tramos. En el otro lado, se ubican Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha, cuya presión fiscal es siempre inferior al promedio. El resto, Valencia, Asturias, Galicia, Cantabria, La Rioja y Galicia son comunidades que están a medio camino entre ambos extremos.

¿Y dónde resulta más caro recibir una herencia?

El Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), órgano especializado del Consejo General de Economistas, ha publicado hoy su informe Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral, en el que recogen las novedades tributarias para 2017. En el IRPF, sólo la comunidad autónoma ha aprobado cambios de calado. En el impuesto sobre el patrimonio, destaca Extremadura, que ha reducido de 700.000 euros a 500.000 euros el mínimo exento. Esto equivale a un incremento fiscal. Otras comunidades, como Cataluña, también mantienen el mínimo exento en 500.000 euros.

En el ámbito del impuesto sobre sucesiones y donaciones, las novedades de 2017 reflejan que Andalucía y Asturias han aumentado la reducción por parentesco; Castilla-La Mancha ha incrementado la tributación entre familiares cercanos y Extremadura ha elevado la cuota a pagar para las donaciones. La Comunidad Valenciana ha optado por incrementar la factura fiscal para sucesores y donatarios.

Para ilustrar las diferencias entre comunidades, el REAF pone el ejemplo de un contribuyente que hereda de su padre un patrimonio de 800.000 euros y, de éstos, 200.000 corresponden a la vivienda habitual del fallecido. Ante este supuesto, un andaluz pagará 164.049 euros por el impuesto sobre sucesiones, la mayor factura fiscal de España. Le sigue Extremadura (158.796 euros) y Aragón (155.393 euros). En el lado opuesto, destaca Canarias, donde a una herencia de 800.000 euros le corresponde el pago de 134 euros. Cantabria y Madrid, donde la factura fiscal bajo este supuesto se mueve en torno a los 1.500 euros también figuran como regiones donde resulta barato en términos fiscales heredar.

A pesar de que la casuística es variada, el REAF apunta que se pueden observar ciertas tendencias en el impuesto sobre sucesiones. Así, para los sucesores del grupo I (descendientes y adoptados menores de 21 años), los expertos señalan que se pagan importes simbólicos en Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Galicia, Extremadura, Madrid, Murcia, La Rioja y territorios forales. En el resto de comunidades, tampoco se paga prácticamente el impuesto si no se superan ciertos límites. Por ejemplo, en Andalucía se establece una bonificación total para herencias que no superen los 250.000 euros.
Las diferencias también son notables en el impuesto sobre el patrimonio, un tributo que grava la riqueza neta de los contribuyentes y que, con carácter general, se aplica a partir de 700.000 euros. La Comunidad de Madrid es la única que ha optado por bonificar totalmente el impuesto. Un patrimonio de cuatro millones de euros debe pagar casi 60.000 euros en Extremadura y nada en Madrid. El REAF señala que las diferencias en el impuesto sobre el patrimonio son notables y pueden incentivar cambios de domicilio por motivos fiscales. Además, el impuesto de patrimonio se paga en función de la residencia del contribuyente, con independencia del lugar donde se ubique su patrimonio. En el caso del impuesto sobre sucesiones y donaciones, la legislación incluye medidas para evitar cambios de domicilio por motivos puramente fiscales. Algunos políticos, como el líder del Partido Popular andaluz, Juanma Moreno, han llegado a asegurar que, cada año, 40.000 andaluces se trasladan a vivir a Madrid para no pagar el impuesto de sucesiones. Se trata de una cifra desorbitada y que no responde a la realidad. Los últimos datos del INE reflejan que, en 2015, 12.588 andaluces se trasladaron a Madrid y 8.103 siguieron el camino inverso.
La reforma de la financiación autonómica que ya se ha iniciado abordará la reforma de los tributos patrimoniales. Andalucía o Valencia han denunciado a Madrid por ejercer una suerte de dumping fiscal por su baja fiscalidad. El Gobierno ve con buenos ojos armonizar el impuesto sobre sucesiones y fijar una escala de tipos mínimos y máximos. Ello permitiría reducir las diferencias y mantener al mismo tiempo cierta autonomía. El REAF también ve con buenos ojos avanzar hacía una mayor armonización. En este sentido, reclama que se ponga orden en el batiburrillo de legislación medioambiental autonómica.


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Tesla tendrá 100 puntos de recarga en España este año

España avanza poco a poco en los planes de expansión de Tesla. La compañía ya tiene instalados unos 87 puntos de recarga de sus vehículos repartidos por el país y pretende alcanzar los 100 cargadores este año, según los datos facilitados por la compañía y los disponibles en su página web.

Pasará de ocho supercargadores en 2016 a tener 22 disponibles en toda España a finales de este año, según sus cifras aunque la automovilística apunta que “se trata de planes” y que “las ubicaciones y los plazos pueden variar”. La compañía despliega su red para atender a su potencial clientela en el país pero también, y sobre todo, para los clientes europeos que quieran atravesar la Península en sus vehículos Tesla.

De este modo, Tesla pone a disposición de sus clientes tres maneras de recargar las baterías de sus Model X y Model S, los vehículos a la venta en este momento. Los vehículos superan los 400 kilómetros de autonomía en eléctrico. De momento, en España solo se pueden comprar Tesla a través de su página web. Está previsto que abran sus primeras tiendas en Madrid y Barcelona este año.

La forma más rápida es conectarse a un supercargador, idóneo, explica la compañía para viajes a larga distancia. Los supercargadores Tesla “proporcionan hasta 270 kilómetros de autonomía en tan solo 30 minutos”, según los datos de su web.

La compañía cuenta actualmente en Europa con 270 estaciones de supercargadores que incluyen 1.800 supercargadores individuales, cubriendo las principales autopistas. “Es la solución de carga más rápida del mundo, que permite recargar los vehículos Tesla en cuestión de minutos en lugar de horas, mientras los ocupantes del vehículo hacen una parada para tomar un café o comer algo”, detallan.

En España, donde el desarrollo está siendo más lento que en otros países de su entorno, solo había ocho supercargadores instalados a finales de 2016 de los 15 previstos para un año antes. Sin embargo, según consta en su página web, ya está instalado uno más en Ariza (Zaragoza). Para 2017, la compañía estima incrementar su red de supercargadores en 13 puntos más, hasta los 22 puntos de recarga superrápida. Reforzarán, sobre todo, las vías del norte de la Península, dado que los primeros se colocaron en el Corredor Mediterráneo.

La automovilística de vehículos eléctricos de lujo ha hecho un fuerte esfuerzo en el último año para dotar de cargadores los países europeos. Además del despliegue de supercargadores, en menos de un año, la compañía ha instalado más de 1.000 Destination Chargers (Cargadores en destino), desde que Tesla lanzó el programa Destination Charging (Carga en destino) en Europa en 2016. De estos, 78 están ya colocados en España.

Los cargadores en destino “permiten recargar 100 kilómetros de autonomía por hora”, explican desde la compañía, con lo que la recarga sería completa si está enchufado toda la noche. Para favorecer la expansión de este programa de carga en destino, “Tesla ha mejorado aún más la experiencia de recarga al asociarse con hoteles, resorts y restaurantes de todo el mundo”, detallaron. En España, cuentan con estos puntos hoteles como el Abadía Retuerta Le Domaine, la cadena Vincci, Paradores como el de Lerma en Burgos o el de Alcalá de Henares o el Hotel Aire de Bárdenas, en Teruel.

Esta red secundaria de recargas “seguirá creciendo”, confirma la compañía, de la mano de estas alianzas con lo que, de cumplirse los planes, Tesla tendrá más de 100 puntos de recarga a finales de año. Sin embargo, “no es posible cuantificar en cuánto crecerá la red de carga en destino”, puesto que depende de los acuerdos que cierren.

La opción ideal para la compañía es recargar el vehículo diariamente en casa o en el trabajo, con el adaptador al enchufe convencional que adquiere el usuario con la compra del vehículo. Para recargar al 100% la batería de un Model X o S en este sistema, el automóvil debe estar enchufado a la red unas 24 horas, aprovechando, por ejemplo, un domingo casero.

En las ocho horas nocturnas, se recargan algo más de 150 kilómetros. Un cliente puede instalar un punto de carga más potente, como el que se instala en los hoteles o restaurantes, adquiriendo la batería por 500 euros a través de la tienda online.

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