Gestamp ya tiene demanda para salir a Bolsa el 7 de abril

El gigante mundial de fabricación de piezas de automóviles tiene demanda por más de 1.200 millones de euros para su salida a Bolsa. Las órdenes se concentran en el rango medio de la banda de precios, que va de los 5,6 a los 6,7 euros por acción.

El tour de forcé de salidas a Bolsa en España va está a punto de culminar. Al menos, su primera fase: todavía queda la de Unicaja Banco. El próximo 7 de abril, el monstruo de la fabricación de piezas de automóviles Gestamp, controlado por los hermanos Jon y Francisco Riberas y presidido por este último, se estrenará en el mercado con un valor de entre 3.222 (5,6 euros por acción) y 3.856 millones de euros (6,7). La colocación arrancó el pasado 24 de abril.

El equipo de bancos que pilota la operación está empleándose a fondo con Gestamp. Son JP Morgan, UBS, Santander, Deutsche, Société Générale, BBVA, BNP Paribas y CaixaBank. Lazard es el asesor global. Ya han conseguido colocar sobradamente los 155,4 millones de acciones iniciales (el 27% del capital) y también los 23,3 millones adicionales, de la opción de agrandar la operación (green shoe). Si se ejecuta esta última, el porcentaje que quedaría en Bolsa sería del 31%.

La demanda supera de largo los 1.200 millones de euros y las órdenes están a lo largo de toda la horquilla, aunque se concentran en la parte media de la banda, en el entorno de los 6 euros por acción. Este precio otorgaría a Gestamp una capitalización de salida de unos 3.500 millones de euros. Un portavoz de la compañía ha declinado hacer comentarios sobre esta información: “Solo puedo decir que estamos dando los pasos necesarios y conforme al protocolo previsto”, ha explicado. 

El importe que ingresarán los Riberas con la colocación –venderán través de su holding Acek, con el que controlan tanto Gestamp como sus negocios de fabricación acero a través de Gonvarri– oscilará entre los 870 y los 1.221 millones de euros. El importe final dependerá del precio de referencia, que se fijará el próximo miércoles 5 de abril. Hasta ese día, los colocadores tienen tiempo de seguir recabando órdenes para el libro y elevar al máximo el precio de referencia.

Los empresarios burgaleses destinarán una parte del dinero que recauden a amortizar parte del crédito sindicado de 900 millones que firmaron para comprar en febrero del año pasado a ArcelorMittal el 35% que controlaba de Gestamp por 875 millones. El pasivo total del holding Acek, agrupando la deuda de todas sus filiales, era de 2.426 millones de euros a cierre de 2015, un 1,9% superior al que tenía un año antes.

Mario Lafuente, gestor de Atl Capital, señala que Gestamp es una gran empresa, bien gestionada y con poco riesgo de que su tecnología acabe quedando obsoleta. Una de sus vías de crecimiento será la exigencia a los fabricantes de automóviles de que rebajen el nivel de emisiones contaminantes. “Ahí Gestamp puede aportar mucho, puesto que el acero es más barato que otros materiales, como el aluminio o la fibra de carbono, que compiten con él”.

Comparables

Respecto al precio, el experto de Atl Capital señala que a 5,6 euros por acción, en la parte baja del rango, la compañía sería muy atractiva, sería una gran compra. Apuesta por una ratio de enterpise value (capitalización más deuda) entre el beneficio bruto de explotación (ebitda) de unas seis veces, lo que supondría un precio de salida en el entorno de los 3.200 millones de euros.

“Para poner en perspectiva de valoración la salida a Bolsa de Gestamp, las compañías comparables del sector, tras una gran evolución en el último año, están cotizando a una media enterprise value entre ebitda de siete veces”, señala en una nota Iván San Félix Carbajo, de Renta 4. “Estaremos pendientes de conocer el precio definitivo de la colocación. Creemos que si sale en la parte baja/media podría tener recorrido alcista”, añade.

Ni Mitsui, que compró en 2016 el 12,5% del grupo por 466,7 millones de euros, ni los empleados, que tienen el 1,5%, venderán acciones. La familia Riberas y Mitsui se comprometerán a no vender títulos en los siguientes 180 días a la salida a Bolsa; los empleados no podrán hacerlo en todo un año.

Así, los accionistas que compren en la operación recibirán su primer dividendo el próximo año. La política será repartir el 30% del beneficio neto. La rentabilidad por dividendo de Gestamp, conforme a los resultados del año pasado, se hubiera situado entre el 2,1% si se vende al precio mínimo de la banda orientativa y el 1,7% del máximo.

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Cash, la joya de la corona en Bolsa de Prosegur

Tras un 2016 en el que los estrenos en la Bolsa española fueron decepcionantes, Cash rompió esa racha negativa. La filial de blindados de Prosegur se estrenó en el parqué el pasado viernes 17 de marzo, con una subida del 3%, hasta los 2,06 euros por acción. “Un éxito”, fue la expresión utilizada por los expertos en esa jornada. 

La inestabilidad y el riesgo político vividos en 2016 hizo que muchas empresas se replantearan o postergaran sus planes iniciales para debutar, como Telefónica con su filial Telxius. “Hubo algunas compañías que cancelaron sus salidas a Bolsa”, recuerda Gonzalo Sánchez, analista de Gesconsult. Las tres únicas OPV en España durante el año pasado no consiguieron terminar el primer día de cotización con ganancias. La cadena de comida rápida Telepizza protagonizó el peor estreno bursátil de la historia nacional, con un desplome del 19%, mientras que Parques Reunidos y Dominion se dejaron un 4,84% y 5,84%, respectivamente.

Sin embargo, la filial de la empresa de seguridad que preside Helena Revoredo abrió la puerta de los finales felices tras el tradicional toque de campana con el que da comienzo la andadura de una empresa en Bolsa. Esta misma semana la inmobiliaria Neinor Homes debutó con una subida del 3,16%. Queda por ver si Gestamp logra repetir la hazaña el próximo 7 de abril. “La salida a Bolsa no solo se basa en qué compañía debuta, sino también en el contexto, y ahora el contexto es mucho mejor por las alzas moderamente fuertes del mercado”, afirma Sánchez.

Desde su debut, las acciones de Cash se han revalorizado un 7% en estas dos semanas. Además los títulos siempre se han mantenido por encima de los 2 euros que se fijaron como precio de salida y el viernes cerraron en 2,14 euros. En el informe de inicio de cobertura, Rafael Cavanillas, analista de Ahorro Corporación, le otorgó una valoración de 2,45 euros por acción.

Prosegur Cash está considerada como el activo más preciado del grupo de seguridad. “Es la joya de la corona del grupo”, afirma Sánchez. Nació como sociedad independiente en febrero de 2016 como escisión de la unidad de negocio cash del grupo Prosegur. Cuenta con una plantilla superior a los 55.000 empleados, una flota de más de 9.000 vehículos y tiene presencia en 15 países.

Cash ganó 178,9 millones de euros en 2016, una cifra similar a los 179 millones del año anterior, aunque muy por encima de los 170 millones de 2014. Los ingresos de la filial ascendieron a 1.724 millones, frente a los 1.746 millones del ejercicio precedente. El negocio de gestión de efectivo aporta a Prosegur el 44% de su facturación.

El resultado de explotación (ebit) fue de 385,4 millones de euros, un 2,2% más que en 2015. “Es la división que mayor margen genera para el grupo”, señala Sánchez. Además, los de Gesconsult y Ahorro Corporación señalan que la compañía dispone de unos márgenes el doble que sus dos rivales cotizadas, Loomis y Brinks. “Estimamos que su PER 2017 se sitúe entre el líder mundial (Brinks) y la media del sector. Esto implica un precio objetivo de 2,6 euros”, señala el analista Rafael Cavanillas, en un informe de Ahorro Corporación.

La gran baza de Prosegur frente a rivales es el posicionamiento geográfico de Cash, que cuenta con una fuerte presencia en Latinoamérica. Este continente supone en la actualidad un 60% de los ingresos del grupo, mientras que sus competidores se centran más en el norte de Europa. “Esperamos que la compañía se beneficie de la alta inflación y del poder de fijación de precios en la región”, señala un informe de BPI.

Algunos inversores mostraron sus dudas al tratarse de un negocio centrado en el dinero en efectivo, cuando se está produciendo una transición hacia medios de pago digitales. Países como Suecia o Islandia promueven medidas para abandonar el efectivo y Dinamarca marcó 2030 como fecha límite para erradicar el uso de monedas y billetes. Sin embargo, en Latinoamérica todavía tiene recorrido. “El efectivo va a tener un mayor aguante en los países donde está presente Prosegur Cash, que en otras regiones como Europa o EE UU. En Latinoamérica todavía tiene que haber un boom del transporte del efectivo”, afirma Sánchez.

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Unicaja promete un dividendo sólido cuando cotice en Bolsa

Unicaja se prepara para la Bolsa. La entidad, con un valor en libros de unos 3.100 millones de euros, ha entregado a sus accionistas entre 18 y 25 millones al año en dividendos desde 2014, y en 2017 repartirá 17, pese a la caída del beneficio.

Una vez en el mercado, podrá dar hasta el 40% del resultado, y ese límite desaparecerá cuando devuelva por completo las ayudas de 604 millones de euros que recibió EspañaDuero en 2013.

El asesor de cabecera de Unicaja para salir a Bolsa, Rothschild, elaboró un argumentario que la entidad financiera llevó primero al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y después a la Comisión Europea para justificar que ni el año pasado ni el inicio de este eran buenos momentos para debutar en el mercado. El plazo inicial concluyó el martes 28.

A cambio de ampliar esa fecha, la entidad financiera que preside Manuel Azuaga –Braulio Medel, su jefe histórico, se retiró en junio del año pasado a pilotar la fundación– realizará más recortes en su filial EspañaDuero, tanto de plantilla como de oficinas. Devolverá además de forma anticipada los bonos contingentes convertibles por 604 millones que el FROB inyectó en la filial castellanoleonesa en mayo de 2013.

El banco se presenta ante los inversores con una política de dividendos estable, que ha resistido la caída de los beneficios. El importe entregado se ha movido en el entorno de los 20 millones. En 2014, distribuyó 18 millones con cargo a los beneficios de 2013, de 75; en 2015, repartió un dividendo de 25 millones (con un resultado de 186,7 millones); y en 2016 abonó 19 millones para un total de 191,7 millones. Este ejercicio, se propondrá en la junta que celebrará el 26 de abril el pago de 17 millones de euros, pese a que el beneficio descendió de forma notable, hasta los 142,1 millones.

El porcentaje del beneficio destinado a los accionistas (pay out, en la jerga) ha oscilado en los últimos años entre el 10% y el 24%, a cambio de mantener una continuidad en el montante entregado. “Los resultados han acusado mucho el esfuerzo en provisiones, pero han mantenido los dividendos pese a todo”, señalan fuentes conocedoras de la operación de salida a Bolsa. Unicaja no dispone de una política de dividendos formal. Cada año, en función de los resultados del ejercicio, el consejo propone y somete a votación en junta una distribución del resultado.

La entidad tiene limitado el porcentaje que puede destinar a dividendos en el 30% del beneficio, si bien este umbral subirá hasta el 40% una vez que salga a Bolsa. Unicaja se ha comprometido con Bruselas a repagar la ayuda en forma de bonos contingentes convertibles (cocos) de 604 millones que recibió EspañaDuero en mayo de 2013 de forma anticipada. En principio, la fecha límite era inicios de 2018. Una vez amplíe capital, destinará inmediatamente entre el 40% y el 60% de los fondos a amortizar los cocos. Tendrá margen para liquidar el porcentaje restante más adelante, y será entonces cuando Unicaja no tenga ninguna restricción al pago de dividendos.

La entidad parte de una valoración mínima de unos 1.600 millones de euros. Esta tasación se halla del actual número de acciones en circulación de Unicaja (922,8 millones) más las previstas en las ampliación de capital con la que se propone salir a Bolsa –hasta 687,5 millones de nuevos títulos–, de acuerdo a su valor nominal de un euro cada una.

Pero fuentes financieras señalan que los bancos colocadores –Morgan Stanley, UBS, Citi, Credit Suisse y BBVA– y la propia Unicaja tratarán de elevar esa tasación mínima. Una prima de 0,3 euros por acción dejaría la capitalización en unos 2.100 millones y, si fuera de 0,4 euros, rozaría los 2.300 millones.

El actual valor en libros de la antigua caja de ahorros es de 3.100 millones de euros, a los que habría que sumar el importe final de la ampliación, entre 600 y 900 millones. Si capta 700 millones, el valor contable sería de unos 3.800 millones, de forma que una tasación de 2.300 millones implicaría un descuento del 40%. Liberbank, pese que cuenta con un balance más reducido –38.324 millones a cierre de 2016 frente a los 57.241 millones – es la entidad más parecida a la andaluza, según los expertos. Y esta, que salió a Bolsa en 2013 también por imperativo europeo, cotiza con un descuento en el entorno del 60%.

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