Cinco razones, un único modelo ‘as a service’

Tradicionalmente se pensaba que el modelo de negocio as-a-service no había madurado lo suficiente como para aplicarlo a los procesos informáticos y de negocio. De hecho, una encuesta de 2015 arrojó resultados inequívocos: el 68% de los entrevistados consideraba que los procesos core de las compañías no seguirían contratando modelos as-a-service en el plazo de cinco años y adelante. Sin embargo, el concepto de integrar aplicaciones, infraestructuras y procesos de negocio evolucionó más rápido de lo previsto. A finales de 2016, otra encuesta establecía que el 56% de los directivos esperaba poder adoptar este modelo en los siguientes dos años.

¿Qué originó este cambio de opinión tan repentino?
– Competitividad: las compañías que han adoptado el modelo as-a-service están prosperando.
– Agilidad: Muchas compañías se han visto en la necesidad de reaccionar con rapidez a condiciones cambiantes, lo que les ha impulsado a adoptarlo.
– Velocidad: Los viejos tiempos en que el pionero llevaba la ventaja se han ido, ahora, las empresas necesitan innovar continuamente y reducir el tiempo de amortización de sus nuevos productos y servicios. El modelo as-a-service les permite lograrlo.
– Modelos avanzados de análisis de datos: las empresas entienden que necesitan la analítica avanzada para mejorar sus servicios y su atención al cliente a través de un mayor conocimiento del consumidor.
– Resultados de negocio: Las compañías acuden a un proveedor de servicios porque aspiran a conseguir una serie de resultados, y el proveedor de servicios diseña una solución a medida que contribuye a lograrlos: esto supone simpleza y efectividad máximas.

Las organizaciones necesitan revisar la manera en que adquieren estos nuevos servicios. Los modelos comerciales tradicionales, basados en precios fijos y personas a jornada completa, no funcionan en el modelo as-a-service. En su lugar, el valor tiene que ser definido y cuantificado con nuevas metodologías y siempre unido a resultados de negocio concretos.

La utilización de soluciones específicas puede originar verdaderos desafíos en la integración y gestión de proveedores. Por ello, resulta más recomendable trabajar con proveedores de servicios que ofrecen soluciones integrales para una función o proceso de negocio completo. Las tecnologías que respaldan el modelo as-a-service han experimentado diferentes niveles de maduración. Por ejemplo, ha sido en los últimos años cuando el Hybrid Cloud ha contado con suficiente nivel de adopción entre empresas.

La presencia de múltiples stakeholders dentro de una empresa dificulta los procesos de aprobación, puesto que los servicios as-a-service son diferentes a las de servicios estándar. Es por ello que los stakeholders deben acordar de antemano qué objetivos claros de negocio son realizables a través de los procesos tecnológicos. Finalmente, el entorno as-a-service resulta mucho más fluido de lo que suelen estar acostumbradas las empresas.

Cuando una compañía esté dispuesta a aceptar la nueva naturaleza de los procesos de negocio tecnológicos que conlleva el modelo as-a-service estará preparada, ¿por dónde empezar?:
– Implementación de tecnología: Desde la migración de algunas de las funciones informáticas a la nube, se puede adoptar un enfoque progresivo, es decir adoptando una aplicación o proceso cada vez.
– Automatización de procesos : Las empresas que dispongan de infraestructura y procesos consolidados pueden analizar cómo impulsar la flexibilidad y la precisión a través de la automatización.
– Adopción de plataformas: Muchas compañías están potenciando recursos externos para crear nuevos ecosistemas que les permitan impulsar el crecimiento sostenible.
– Análisis: Para muchas empresas, la necesidad de conseguir una ventaja competitiva a través de conocimientos analíticos es un buen punto de entrada. Por ejemplo, la analítica puede generar conocimientos sobre cómo reducir el plazo de lanzamiento de nuevos productos o servicios o cómo acortar fases del proceso de I+D. El modelo as-a-service les permite implementar esos conocimientos de manera rápida y efectiva.
– Renovación: La renovación de un contrato o el fin del ciclo de vida de un programa son oportunidades perfectas para revisar alternativas as-a-service.

Una vez más la rapidez resulta clave: cuanto más tiempo se deje pasar hasta tomar la decisión de adoptar el modelo as-a-service, mayor dificultad se encontrará posteriormente para hacer frente a competidores cada vez más ágiles y eficientes.

Florentino Benito es Managing Director de Accenture

Sección Empresas | Cinco Días

Las cinco tendencias que cambiarán el ‘ecommerce’

El comercio digital movió 1,8 billones de euros en 2017 y prevé superar los cuatro billones para 2020, según datos de Emarketer.com. Este nuevo canal de ventas ha democratizado el mercado, en tanto que cualquiera puede montar un negocio online, y ha disparado el número de clientes potenciales al borrar las fronteras. Esa es una cara del ecommerce: la otra es que ha introducido una competencia brutal, haciendo que solo los más innovadores consigan destacar.

El Instituto de Economía Digital (Icemd) de ESIC y la consultora Coolhunting Group presentaron ayer un informe que describe las cinco grandes tendencias que moldearán el canal digital en los próximos años.

  • VELOCIDAD

La primera de ellas tiene que ver con la rapidez y la conveniencia de compra. “Nos gustan los servicios cómodos, los pagos rápidos, las ofertas superpersonalizadas y las entregas casi inmediatas”, ilustró Enrique Benayas, director del Icemd, durante la presentación del estudio. Si en las tiendas y centros comerciales estamos dispuestos a hacer colas y que no nos atiendan de forma excelente, cuando compramos por internet somos más exigentes que nunca.

IBM y Visa, ilustró Benayas, trabajan en un sistema que hará que cada dispositivo conectado a la red –llegará el día que lo estén todos– sea un punto de pago. Acercando el móvil, por ejemplo, a la nevera podríamos comprar algo de comer que nos será enviado a casa. Jaguar y Shell se han aliado para poder pagar desde el coche el carburante. Y en Amazon Go, el nuevo supermercado del gigante estadounidense, no hay cajas registradoras: se pasa el móvil por un lector a la entrada y se lleva uno lo que quiera, que es detectado y cobrado automáticamente a la cuenta personal del cliente.

  • SOBRE LA MARCHA

El consumidor quiere comprar desde cualquier lugar y de la forma más sencilla posible. La consultora Gartner estima que para 2020 el 30% de las sesiones de internet se harán sin tocar la pantalla del dispositivo. “Alexa, de Amazon, y Google Home ya permiten hacer la compra o consultar internet hablándole al dispositivo. Lo más impresionante es que son capaces de entender los contextos”, indicó Benayas. El llamado voice shopping crece al veloz paso de la inteligencia artificial, que ya permite que la interfaz interactúe con el usuario y comprenda conceptos abstractos, como buscar modelos “más anchos, más sencillos o de color más oscuro” que el mostrado.

  • UN SOLO ‘MARKETPLACE’

En las grandes plataformas asiáticas, como Aliplay o Wechat, se puede obtener de todo: desde unos billetes de tren hasta comida o reservar un coche de Uber. Los portales aspiran a ser como los centros comerciales: el lugar al que ir se quiera lo que se quiera. “En marketing sabemos que quien tiene la relación con el cliente tiene el negocio. Amazon perdió dinero durante años hasta que consiguió una gran masa de usuarios, que pueden comprar cualquier cosa allí. Al final, Amazon es una marca de confianza”, resaltó Benayas.

  • ‘DEEP LEARNING’

El crecimiento exponencial en la generación de datos y la cada vez mayor potencia de análisis dan sus frutos. El llamado deep learning implica que los sistemas ya pueden aprender por sí mismos. Una de las aplicaciones comerciales de ello es el visual searching, o búsquedas por imagen: fotografiar un objeto puede ser suficiente para que el dispositivo lo reconozca y ofrezca la opción de compra.

Incluso pulsando sobre un vestido que veamos mientras navegamos por internet se puede activar una aplicación similar. Y lo mismo pasará pronto con los vídeos. “Instagram planea incorporar compras online y Pinterest tiene su aplicación Shop de Look para hacerlo. Esto está empezando”, aseguró Benayas.

  • REALIDAD VIRTUAL Y AUMENTADA

Para 2020, los ingresos relacionados con estas dos tecnologías superarán los 115.000 millones de euros, según DigiCapital. Las empresas ya están dando pasos en esa dirección: Google, Facebook y Sony lanzaron el año pasado sus plataformas de realidad virtual y Amazon prepara su desembarco. eBay usa esa tecnología para ofrecer sus catálogos en forma de árboles temáticos desplegables. Ikea usa la realidad aumentada para ver cómo quedan los muebles en casa, y la plataforma de venta de coches de segunda mano Vroom permite ver o incluso probar virtualmente sus vehículos desde el salón. No hay marcha atrás.

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