Así actúan los chiringuitos financieros: cómo evitar caer en sus tentáculos

“¿Quiere ganar 8.000 euros al mes en la Bolsa para comple­mentar su sueldo?”. “Nuestros inversores consiguen retornos del 100% en cuestión de minutos”. “Invertir con nosotros cambiará su vida”. Son ejemplos de anuncios en medios de comu­nicación de chirin­guitos financieros, empresas que ofrecen servicios de inversión sin estar autoriza­das por el supervisor de los mercados; en España, la CNMV. Son estafadores que utilizan estrategias de todo tipo para sacar el dinero a incautos, con mensa­jes que apelan a las emociones, a la avari­cia, a certezas y garantías que no existen.

Hace unos días, el 10 de marzo, la Audiencia Nacional condenóGermán Cardona Soler, conocido como el Madoff español, a más de 13 años de prisión por una estafa piramidal con la que defraudó 350 millones a 180.000 personas de 2007 a 2010. Los seducía con la promesa de alta rentabilidad en el mercado de divisas. El dinero terminaba irremediablemente en el bolsillo del estafador.

Los timadores son profesionales, sin escrúpulos, disparan a sus víctimas con promesas imposibles. Existen personas más vulnerables, y los ladrones financieros ponen precio a sus cabezas: pagan elevados precios por las bases de datos que revelan sus nombres.

La CNMV tiene un buscador de entidades con el listado de las firmas autorizadas.Si el nombre de la entidad no está allí, no cuenta con el bene­plácito para operar. Es más, si es un chiringuito identificado, el buscador lo revelará. Las advertencias pueden consultarse en otro apartado de la web y existe una base de datos específica que muestra las entidades que están en la lista negra. El teléfono de atención al inversor (902 149 200) está disponible para cualquier duda y también existe un formulario de consulta online. El año pasado, el supervisor recibió 381 consultas, en línea con el número de 2015.

La CNMV lanzó 35 advertencias en 2016 y otros de la UE realizaron 424. Desde 2006, los avisos en España suman 228 y en los 28 países de la Unión, más de 4.000. “Las pérdidas derivadas del fraude en la inversión causan un importante daño tanto finan­ciera como emocionalmente a los inversores”, sentencia en un informe Iosco, la organización de las comisiones de valores de 115 países. Los estafadores financieros son una lacra contra la que se han rebelado todos los vigilantes de todo el planeta.

Estas son las características de las víctimas, las tácticas de persuasión, los tipos de estafas, las claves para no caer en sus redes, las armas de la CNMV y la ofensiva que esta ha puesto en marcha. 

El Retrato robot

Las encuestas realizadas por varios de los 38 supervisores que forman el comité de inversores minoristas de Iosco, entre ellos la CNMV, revelan que el perfil real del estafado por un chiringuito está muy lejos del de una persona con bajos conocimien­tos financieros o del estereotipo de un individuo aislado, frágil e ingenuo. Al contrario. “Suele ser un hombre, de mediana edad, casado y con una buena formación académica”, señala Iosco. Más aún, en Estados Unidos, la Finra, la organización que autorregula el sector financiero allí, ha detectado que el objetivo eran los varones entre 55 y 65 años con conocimientos financieros por encima de la media, con un título universitario y que actúan de forma independiente en la toma de decisiones.

El propio Josep Borrell, que fue un destacado dirigente del PSOE y consejero de Abengoa, cayó en los tentáculos de una plataforma dedicada a saquear inversores. El también expresidente del Parlamento Europeo perdió 150.000 eu­ros al confiar su dinero a una falsa ofici­na de trading online que desapareció de repente sin dejar ni rastro.

Sin embargo, en España no existe un retrato robot concreto de víctima, aunque fuentes conocedoras del problema apuntan a un perfil dual. Por un lado, personas mayores sin gran formación, pero con patrimonio y ahorros. Por otro, jóvenes con conocimientos bursátiles.

El vigilante estadounidense (SEC) dispone de un decálogo que advierte que la afinidad étnica o religiosa es otro gancho habitualmente utilizado por los estafadores. Se introducen en una determinada comunidad y sitúan en su diana la hucha de personas mayores.

Tácticas de persuasión

La fórmula más habitual es la llamada de teléfono con técnicas de venta de alta presión o el correo electrónico. Una vez que ha picado el anzuelo, la víctima es acosada. Recibe llamadas incluso varias veces al día en las que se le conmina a invertir bajo la amenaza de perder una oportunidad única de inversión.

Son cinco las técnicas que siempre o casi siempre utilizan. Ofrecen riquezas fantasma: prometen alcanzar una fortuna increíble; dan credibilidad, pues se hacen pasar por expertos o dicen formar parte de un negocio reputado; utilizan el consenso social, se promocionan con el hecho de que otros miembros de la comunidad o el grupo están invirtiendo; y crean la falsa impresión de urgencia, al asegurar que la oferta es limitada.

Fuentes conocedoras de estas técnicas indican que los chiringuitos utilizan bases de datos de personas susceptibles de caer en sus redes. Así ocurrió con la eafi Dracon, creada por Sara Pérez Frutos y que fue multada con 1,88 millones por el supervisor español. Esta firma estaba registrada, pero la CNMV revocó su autorización en 2012 al detectar un torrente de irregularidades en su operativa. Provocó pérdidas de 12 millones de euros a más de 500 inversores, y muchos de ellos son, hoy por hoy, llamados por otras firmas con una cantinela similar.

Emplean anuncios en prensa, foros de internet, incluso convocan jornadas formativas o colaboran con medios de comunicación. “Convocan a personas mayores con la excusa de ponerles un documental y después los atacan. Arrancan suave y a continuación lanzan un fraude masivo: es una escalada”, dice una fuente que conoce su modo de actuar.

Tipos de estafas

El esquema Ponzi –en el que los inte­reses se abonan con las aportaciones de nuevas víctimas– y otras variaciones de este sistema piramidal son los más utilizados. El pago de comisión por adelantado también es muy recurrente; en este tipo de fraude, se solicita al inversor que abone una comisión antes de recibir el activo financiero en cuestión. Las opciones binarias y derivados apalancados sobre el mercado de divisas o warrants son reclamos de webs no autorizadas para ofrecerlos. Otra técnica es inflar el precio de las acciones de una empresa diminuta con la difusión de noticias positivas. Una vez que el precio se ha disparado, los estafadores venden las acciones y dejan atrapados a los inversores. Los ladrones ofrecen –prácticamente garantizan– ganancias exorbitantes sin riesgo.

Las armas de la CNMV

El supervisor español acaba de lanzar un plan contra los chiringuitos. Recopilará una vez al mes los nombres de las entidades advertidas y los difundirá a los medios de comunicación y en sus medios propios”. La unidad del vigi­lante de los mercados especializada en este tema, que cuenta con unas 10 personas, monitoriza de forma activa páginas web sospechosas y redes sociales como Facebook y Twitter –una técnica que utilizan otros supervisores, como la FCA británica–, además de actuar tras recibir chivatazos en atención al inversor. La CNMV entonces comienza su protocolo, con el objetivo de que esa entidad o esa persona deje de actuar. La primera misión es frenar la sangría, después se tomarán las medidas sancionadoras. En Australia y Holanda, las autoridades envían cartas a las familias que habían sido víctimas para advertirles de cara al futuro.

Sección Mercados | Cinco Días

Cómo evitar sucumbir a los charlatanes de la Bolsa

Ganarse la vida con la Bolsa es el nirvana del cuñado: conseguir una renta fija mensual para poder vivir bien, aplicando un sencillo método de inversión; dedicar unas horitas a la semana a mover el dinero y luego poder tirarte a la bartola a vivir de las rentas… ¿Quién no lo querría?

A partir de 2010, con la generalización masiva de internet y tras quedar atrás los años más duros de corrección bursátil, han surgido cientos de academias, escuelas y formadores dispuestos a ofrecer clases sobre cómo ganar dinero en Bolsa. Hay cursos de todo pelaje, desde programas universitarios extensos y especializados para alumnos que acabarán trabajando dentro de la industria de la gestión de activos, hasta clases para amateurs organizadas en hoteles.

Detectar cuáles son los cursos buenos y cuáles bordean la estafa no siempre es fácil. Todos los promotores intentan tener un aura de profesionalidad y seriedad, pero hay algunas alertas que deberían saltar para desenmascarar a supuestos gurús de la Bolsa cuyo único interés es llenarse el bolsillo con las clases del curso, sin importarles si luego el alumno pierde hasta la camisa con inversiones arriesgadas. Antes de contratar una de estas clases es importante pararse a pensar:¿el que me dice que yo puedo ganar dinero en Bolsa, se gana la vida invirtiendo o sacándome el dinero?

  • 1. El profesor

Hay dos tipos de profesores de Bolsa. Los que tienen una vertiente académica, con una sólida formación y que ofrecen unos conocimientos técnicos para acercarse al mundo de la inversión; y los que basan su estrategia de captación de alumnos en una trayectoria de inversión excelente. En este último caso, la clave es saber si ese buen hacer bursátil se puede demostrar.

“Llevo 20 años encontrándome con personajes que venden métodos de inversión en Bolsa y que, al cabo de un tiempo, desaparecen”, explica Álvaro Guzmán de Lázaro, consejero delegado de azValor y uno de los gestores con mayor prestigio de España. “Cuando dicen que han ganado mucho dinero habría que tener alguna prevención: primero, que tengan un ‘track-record’ auditado por la CNMV; segundo, que puedan acreditar una trayectoria inversora larga, para ver qué resultados obtuvieron cuando los mercados iban mal; y, por último, que puedan explicar cómo lo han hecho. Que su método no sea una caja negra”.

  • 2. El currículum

Uno de los trucos que suelen utilizar los falsos gurús bursátiles es adornar su curríclum, o directamente inventárselo. Como este tipo de cursos está dirigido a personas que saben poco respecto a los mercados financieros, es fácil deslumbrarles mencionando supuestos trabajos en hedge funds de otros países; puestos de asesoramiento para grandes fortunas… Normalmente las descripciones son bastante ambiguas, para que sea más difícil seguir el rastro.

“Cuando se van a desembolsar 400 euros o 1.000 euros para hacer un curso de Bolsa es importante saber que el profesor es quien dice ser”, explica el director general de una de las grandes gestoras de fondos españolas. “En los tiempos de Google, el alumno debería dedicar un rato para comprobar si las compañías en las que dice haber trabajado el profesor existen y si hay algún rastro de que prestó sus servicios para esas firmas”, apunta.

  • 3. La institución

Cuando se van a pagar cientos de euros para adquirir unos conocimentos también es clave que la institución que lo imparte sea solvente. El Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), por ejemplo, es un centro que lleva 25 años dedicados a la formación en economía financiera. Alvaro Rico, coordinador académico del IEB explica que la idea surgió cuando la Ley del Mercado de Valores abrió la actuación bursátil a todo el mundo. “Vimos la necesidad de formar especialistas con rango universitario en Bolsa y finanzas”.

A su juicio, las personas que estén buscando formación en este campo deberían fijarse “en la solidez y calidad de la enseñanza de la institución que ofrece los estudios, en el ‘expertise’ y reputación de los profesionales que lo imparten, así como en los embajadores de marca, es decir, los profesionales que han pasado por la institución que trabajan en los mercados y son ejemplo de que los conocimientos adquiridos les han servido para ejercer su oficio con éxito”.

Además, añade otro factor, y es el hecho de que “el proceso de aprendizaje esté reconocido jurídicamente por las instituciones educativas”. Muchas de las escuelas que ofrecen cursos de Bolsa no tienen ningún tipo de homologacion académica. Incluso proliferan las clases en las que la única garantía es el supuesto prestigio del profesor.

  • 4. Los focos

4Los charlatanes profesionales saben cómo deslumbrar a la audiencia. Ese es su trabajo. En el mundo de la Bolsa, se valen de la codicia del personal para cegarlos. Transmiten una imagen de éxito profesional, hacen creer a los posibles alumnos que han ganado mucho dinero en los mercados financieros, organizan las conferencias en hoteles de cuatro o cinco estrellas… Así transmiten una sensación de poderío económico, de confianza.. que atrae a los alumnos, deseosos de ganar el mismo dinero que ha ganado el profesor.

“Ganarse la vida con la Bolsa es prácticamente imposible a no ser que tengas un patrimonio de más de 500.000 euros y una gran capacidad como gestor”, explica un trader que lleva diez años siguiendo los mercados y que actualmente asesora un fondo de inversión de Renta 4. “Hay que tener en cuenta que sacar de forma consistente un rendimiento anual del 10% es dificilísimo. Solo un puñado de los mejores gestores profesionales lo consigue. Aun así, si pudieras tener 100.000 para invertir en Bolsa, y suponiendo que un aficionado pudiera hacerlo tan bien como ese puñado de expertos, sacaría tan solo 10.000 euros al año, una cantidad que no te da para vivir”, argumenta.

  • 5. El método

La plataforma de análisis de fondos de inversión Morningstar tiene más de 100 categorías de estrategias de inversión: los fondos que solo invierten bonos emitidos por países emergentes; los que tienen en su balance grandes compañías norteamericanas; aquellos con estrategias que se benefician de las caídas de los mercados…

Cada tipo de fondo suele tener un buen comportamiento en función del momento de mercado, pero ninguna familia logra ganar de forma sistemática. Ni siquiera los hedge funds, que suele reunir a las mentes más brillantes de la industria buscando estrategias de inversión alternativas. Los tres últimos ejercicios en este tipo de fondos han sido muy negativos.

“Cuando un curso de Bolsa vende una estrategia de inversión muy definida, deberían saltar las alarmas del alumno. Sobre todo cuando proponen a personas con escasos conocimientos financieros el uso de complejos productos financieros”, apunta un profesor de estudios bursátiles en una universidad española.

  • 6. Las comisiones

Algunos cursos de Bolsa tan solo son el anzuelo para que el alumno acceda a un entramado en el que seguirá pagando comisiones y más comisiones. “Hay gente que más que un profesor de Bolsa es un captador de inversores para un bróker. El negocio no es tanto lo que cobra por impartir la formación. Cuando acaban las clases, recomienda a los alumnos que quieran operar en el mercado que lo hagan a través de una firma de corretaje bursátil, de la que cobra un sueldo”, explica un experto.

En estos casos, el alumno no suele ser consciente de esta relación, que muchas veces está oculta, pero la principal motivación del profesor es conseguir el mayor número de alumnos posible operando con el bróker con el que tiene el acuerdo.

  • 7. Publicidad

Un aspecto crucial en los cursos de Bolsa de baja calidad es el empleo masivo de la publicidad para llegar a un público poco cualificado. “Insertan anuncios en prensa generalista o en prensa local, siempre con el gancho de ganar dinero en Bolsa de la mano del gurú de turno. Así es como consiguen atraer a la mayor parte de los alumnos”, explica el director general de la gestora. “En muchos casos, las fórmulas que utilizan en los anuncios, y luego en los cursos, son propias de la teletienda”.

Otro aspecto para ganar credibilidad ante la potencial audiencia es la colaboración en medios de comunicación. Aparecen como expertos en Bolsa, ofrecen un análisis somero de la actualidad, y ganan así reputación y prestigio.

  • 8. Cultura financiera

Basta con teclear en Google “cursos de Bolsa” para obtener 12,9 millones de resultados. Las universidades ofrecen formación en mercados financieros, las escuelas de negocios también, los bróker ofrecen cursos grautitos, incluso la Bolsa (BME) ofrece cursos de Bolsa. Un marasmo en el que los neófitos pueden perderse con mucha facilidad.

Otra institución que lleva más de 25 años tratando de transmitir una serie de conocimientos financieros de forma rigurosa es la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros (FEBF). Su directora general, Isabel Giménez Zuriaga, explica que el mayor objetivo de la Fundación es conseguir divulgar la cultura financiera.“La cultura mediterránea suele ser muy descuidada en la gestión del patrimonio, pero es importante que la gente sea consciente de las decisiones financieras que toma, de los gastos en los que incurre, de los activos en los que invierte”, argumenta. “Para ello es fundamental poder dedicarle un tiempo, y no pensar que se puede ganar dinero en Bolsa de forma fácil”.

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Monte dei Paschi busca evitar la nacionalización

El consejo de administración de Monte dei Paschi se reunió este domingo para valorar las posibles medidas para afrontar el futuro de la entidad. Al cierre de esta edición, no se conocía si el máximo órgano se había decantado por alguna opción, pero fuentes de Reuters aseguraron que la dirección del banco apuesta por una salida en el que se capten nuevos accionistas en el mercado que refuercen el capital, apuntando a la intención de Catar de invertir más de 1.000 millones.

La solución privada de última hora que está siendo elaborada por el banco, asesorado por JPMorgan y Mediobanca, consiste en una conversión de deuda a capital de 40.000 inversores minoristas con 2.100 millones de euros de bonos subordinados del banco, pero esto requiere la aprobación del supervisior Consob.

Las esperanzas de Monte dei Paschi quedaron el viernes sepultadas después de que el BCE denegara la prórroga solicitada por la entidad italiana. El pasado 7 de diciembre, tres días después del triunfo del no en el referéndum para la reforma de la constitución, el banco pidió a la institución europea un aplazamiento hasta el 20 de enero para completar la ampliación de capital de 5.000 millones ante las dificultades de obtener fondos para completar la recapitalización antes de que concluya el año. Todo ello en un entorno de fuerte inestabilidad política que obliga a la entidad a pedir ayuda pública.

El banco toscano cuenta con 16.000 millones en activos y alrededor de 25.600 trabajadores. Se trata de la tercera entidad financiera del país, tras Intesa Sanpaolo y Unicredit, además de contar el honor de ser el banco más antiguo del mundo, cuyos orígenes se remontan a 1472.

La decisión de este domingo se produce en medio de un cambio de Gobierno en Italia, ya que tras la dimisión de Matteo Renzi como primer ministro, el anterior responsable de Exteriores, Paolo Gentiloni, ausmió el cargo, y enfilaba un intento de formar nuevo Ejecutivo.

El Monte dei Paschi, que tuvo el peor resultado de las pruebas de tensión europeas este verano, pidió al BCE una prórroga de tres semanas hasta el 20 de enero para recaudar el dinero necesario para evitar el colapso debido a la agitación política desencadenada por la renuncia de Renzi. Sin embargo, el BCE rechazó el viernes la petición, alegando que un retraso sería de poca utilidad y que ya era hora de que intervenga Roma.

Los últimos datos apuntan a que los bonistas asumirían las pérdidas, cumpliendo así con uno de los requisitos de la directiva europea de rescates bancarios que entró en vigor en enero de este año. Tras la gran crisis financiera comenzada en 2008, el nuevo objetivo es que accionistas y acreedores asuman pérdidas antes de que el contribuyente lo haga mediante un rescate con dinero público.

La fórmula de rescate sobre la que trabajaba el Gobierno, con coste para el contribuyente, iría en contra de la directiva europea que establece que deberán ser los accionistas, dueños de híbridos y deuda subordinada y depositantes con más de 100.000 euros –por orden de prelación– los que deberán sufrir los costes del rescate.

La reacción del mercado a la negativa del BCE no se hizo esperar y al cierre del viernes Monte dei Paschi, que llegó a subir un 1% antes de saltara la noticia, concluyó con una caída del 10,55%. El resto de entidades italianas se vieron arrastradas. Banca Popolare di Milano cedió un 4,3%; Banco Popolare, un 3,8%, Mediobanca retrocedió un 2,8% y Unicredit, un 2,34%.

Italia, que durante los años más duros de la crisis se ha mostrado reticente a pedir ayudas públicas para sanear su banca, tenía preparada una inyección de dinero público por 2.000 millones de euros y trabajaba para convencer al fondo soberano de Catar de que destinara 1.400 millones a la entidad con problemas, aunque en los últimos días esta posibilidad comenzaba a ponerse en duda. La inyección pública procedería de la compra de deuda subordinada emitida por el banco que, posteriormente se convertiría en acciones. Una vez ejecutada esta operación, el Estado pasaría a ser el accionista de referencia con el 40% del capital de la sociedad. A día de hoy su participación en el banco se limita al 4%.


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