Cómo gestionar, que no frenar, el envejecimiento

El Consejo de Ministros aprobó recientemente la creación del nuevo Comisionado para el Reto Demográfico, cuyo cometido es, sobre el papel, abordar las medidas necesarias para frenar el envejecimiento, la despoblación y la población flotante. La Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) celebró ayer una jornada de debate precisamente para abordar esta problemática dado el nuevo escenario migratorio al que se enfrenta España y la conclusión avanzada por algunos expertos no puede ser más descorazonadora: “el envejecimiento de la población no tiene solución”.

Por este motivo, los demógrafos y expertos que participaron en dicha jornada aseguraron que este nuevo órgano creado por el Ejecutivo no debe invertir los esfuerzos y recursos en cambiar esta realidad, sino que debería centrarse en adaptar las estructuras del Estado de bienestar a esta realidad que “ha venido para quedarse”.

La científica titular del Grupo de Investigación del Envejecimiento del COnsejo Superior de Investigaciones Científicas (GIE-CSIC), Dolores Puga, aseguró, en una entrevista a Europa Press antes de su participación en el debate de Funcas, que está “a la expectativa del alcance y trabajos del nuevo organismo”, cuyo único precedente en España se encuentra en Galicia, una comunidad que cuenta con un Plan de dinamización demográfica, que, a su juicio, “va a chocar de frente con todas las evidencias científicas”.

“El envejecimiento no lo vamos a arreglar de ninguna manera porque no tiene solución”, afirmó, para añadir a continuación que este fenómeno no es más que el resultado de una evolución a largo plazo de los países europeos, que “se han vuelto más eficientes en su proceso reproductivo”. Así, recordó que España, en el pasado, necesitaba generar muchos nacimientos para mantener el volumen de una población donde se registraban muchas defunciones, pero en la actualidad la población es muy longeva y necesita menos nacimientos para mantenerlo. “Sencillamente, nos hemos vuelto más eficientes en este sentido”, apostilló. Esta experta en demografía recordó en este sentido que “no hay ninguna evidencia en ningún lugar del mundo en que la transición demográfica se haya revertido”.

Puga también censuró las “alarmas” generadas en torno a la proyección del INE para 2050, cuando prevé que España cuente con 17 millones de personas mayores de 65 años, ocho millones más que en la actualidad.

Si bien dijo que se trata de un cálculo técnicamente impecable, también sostuvo que hipotetiza sobre fenómenos que son “altamente variables”, como los flujos migratorios, el umbral de la vejez o la tasa de ocupación por edad y género. Por ello, advirtió contra los efectos que provocan este tipo de mensajes. “Cuidado con generar alarmas sobre una proyección única donde hay mucho margen de incertidumbre”, insistió esta experta.

Preguntada por la conveniencia de poner en marcha medidas que fomenten la fecundidad, Puga aseguró que “hay margen de mejora”, pero no deja de ser una cuestión “individual”, que “en ningún caso” podrá solucionar el envejecimiento de la población. Sí admitió que se trata de una cuestión importante porque a la sociedad, encuesta tras encuesta, cuando se le pregunta responde que le gustaría tener más hijos de los que finalmente puede tener, “pero facilitar estos deseos reproductivos no va a solucionar los problemas demográficos”, sentenció.

Sección Economía | Cinco Días

Cómo no gestionar una crisis en las redes sociales

Una crisis en las redes sociales suele apagarse, en la mayoría de las ocasiones, a las pocas horas de su comienzo. Si el rifirrafe se alarga más de lo previsto es que algo inusual ha sucedido. Esto es, precisamente, lo que ha ocurrido en el caso de Hero Baby, empresa especializada en nutrición infantil que, en las últimas horas, ha estado en boca de todos, no por sus potitos, sino por un desafortunado tuit publicado el pasado viernes que tardó en ser rectificado tres días. “De todas las cosas que se pueden hacer mal en estas situaciones, esta compañía erró en todas”, explica el director general de Shackleton Buzz&Press, Elvis Santos. “Primero, porque no responden a la pregunta que reciben. Segundo, porque menosprecian a la usuaria”, añade.

El viernes por la tarde, la periodista Samanta Villar, con más de 260.000 seguidores en su cuenta de Twitter, preguntaba a Hero Baby a través de esta red social por qué utilizaban aceite de palma en sus productos. Ese mismo día, la firma había atacado a la comunicadora por unas polémicas declaraciones (“hay un relato único de la maternidad como un estado idílico, que no coincide con la realidad”) con este tuit: “A @samantavillar, acomodada y famosa, sus hijos le hacen ‘perder calidad de vida’. Ánimo Samanta, tus hijos te querrán igual”. A partir de ahí, un aluvión de comentarios y críticas por parte de los usuarios de la red y un silencio de la compañía que duró casi 72 horas. Hasta que ayer la compañía se disculpó con Villar y emitió un comunicado discutiendo los riesgos del aceite de palma.

El principal problema, dentro de una larga lista de errores, es la falta de anticipación que ha demostrado tener la organización en su estrategia. “Las marcas tienen que saber anteponerse a cualquier problema que pueda llegarles, escuchando y recurriendo a estudios de mercado”, argumenta el director general del Instituto Superior para el Desarrollo de Internet (ISDI), Rodrigo Miranda. Toda empresa, en algún momento, va a encontrarse con algún usuario que le pregunte por determinados servicios o productos, “y hay que tener argumentos y capacidad de respuesta preparados ante ellos”, continúa Miranda. Más aún, en casos como el del aceite de palma, un producto polémico del que “es fácil prever que puede traerte problemas”.

Todas las compañías son conscientes de cuáles son las zonas más atacables de su negocio. Por eso, en esas situaciones, la respuesta debe estar escrita y preparada para publicar desde antes de que explote la crisis”, añade Santos. Entre otras razones, esgrime, porque si una réplica debe pasar antes por el departamento comercial, el área jurídica o el equipo de marketing, se pierde un tiempo que, en una crisis, es muy valioso. Santos ejemplifica esta situación con las familias que tienen ibuprofeno siempre en casa: “Es anticiparse a los riesgos más comunes”.

La rapidez de réplica es, de hecho, uno de los puntos que determina el éxito o, en el citado caso, el fracaso en una situación adversa. “No hay que tener tanto miedo a meter la pata, sino a no saber reaccionar”, apunta el fundador de Trecebits.com y autor de Yo también la lie parda en internet, Manuel Moreno, quien explica cómo la bola de nieve se va haciendo cada vez más grande en el trance que hay entre el tuit inicial y la disculpa. “Pasaron tres días de silencio corporativo, sin dar explicación. En todo ese tiempo el problema se viraliza. Por eso es importante hacer un análisis de la situación, ver cuántas personas están hablando de ello y estudiar el perfil de esos usuarios”, recalca.

En el caso de Hero Baby, el problema se hizo más grande debido a la influencia de Villar. No obstante, recuerda el director académico de The Valley Digital Business School, Juan Luis Moreno, “es aconsejable responder en el tono adecuado a todos los usuarios por igual, independientemente del número de seguidores que tengan. Algunas empresas cometen el fallo de contestar de forma más vaga a los internautas con poca influencia. Esto es un error”. Porque, como recalca Rodrigo Miranda, la gente tiene memoria, y en el caso de que haya críticas no justificadas o magnificadas, si una empresa ha tratado bien a sus usuarios a lo largo del tiempo, llegado el momento, estos la defenderán. “Hay que tener presente que la reputación como marca se construye de forma continua, en los momentos dulces, no en situaciones adversas”, recalca.

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