El Atlético de Madrid compra por 30 millones La Peineta

El Ayuntamiento y el Atlético de Madrid han alcanzado un acuerdo para la compra del estadio de La Peineta por parte del club, que pagará un importe de 30.422.520 euros más intereses.

En un comunicado, el Ayuntamiento explica que el Atlético, además, asumirá las obras de urbanización de accesos, por valor de 29.875.000 euros, y la construcción de las más de 4.000 plazas de aparcamiento necesarias para el estadio y que serán de uso público.

El acuerdo alcanzado para la finalización del estadio y sus infraestructuras resuelve los elementos más lesivos para el patrimonio municipal que contenía el convenio inicial, firmado en 2008.

La modificación del convenio, firmada por el concejal de Economía y Hacienda, Carlos Sánchez Mato, y el consejero delegado del club, Miguel Ángel Gil, actualiza el precio de la parcela a su edificabilidad real, que supera en 50.000 metros cuadrados a lo contemplado en el convenio original.

Desaparecen prestaciones en especie como las entradas a partidos o el derecho a uso de una parte de las instalaciones para establecer una base del SAMUR-Protección Civil, añade el consistorio.

Se descarta en la adenda que el estadio pueda llegar a ser empleado en unos Juegos Olímpicos, por lo que será de exclusivo uso privado. En ese sentido, se descartan cláusulas que puedan considerarse ayudas de Estado a un club deportivo privado.

La edificabilidad que se tuvo en cuenta en el convenio de 2008 era de 101.372,50 metros cuadrados, pero solo tres años después aumentó a 151.500 mediante el Plan Especial del Área de Ordenación Especial “Parque Olímpico Sector Oeste”, por lo que la actual modificación del convenio actualiza el precio a la edificabilidad real.

En la modificación se estipula que la construcción de accesos al estadio será realizada por el Atlético de Madrid y por un importe de 29.875.000 euros.

El Área de Desarrollo Urbano Sostenible aportará el proyecto detallado mientras que el Área de Economía y Hacienda “dirigirá y supervisará la ejecución económica”.

Si el coste de las obras fuera finalmente inferior, el Atlético de Madrid “abonará la diferencia al Ayuntamiento de Madrid”, continúa el comunicado.

Aunque el proyecto técnico que existía hasta ahora contemplaba la construcción de 1.092 plazas de aparcamiento bajo rasante del estadio, la dotación mínima debería ser de 4.209 plazas en previsibles situaciones de elevada concentración de personas conforme al Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM).

En la modificación del convenio se determina que las plazas necesarias para completar la dotación mínima obligatoria podrán ubicarse fuera de la parcela del estadio y deberán ser construidas por el club, con un coste estimado de 6.198.300 euros.

Dado que se harán en terreno público, esas plazas de aparcamiento no podrán ser de uso privativo para el Atlético de Madrid, asegura el consistorio.

Además, “no habrá pago en especie en entradas”, pese a que el convenio de 2008 establecía que el club facilitara entradas para partidos oficiales al Ayuntamiento de Madrid con el fin de promocionar el fútbol en la ciudad.

En ese convenio figuraba que el importe máximo a abonar en especie en entradas era de 320.000 euros. En el expediente se han hallado facturas por 126.395 entradas facilitadas hasta el año 2014, que ascienden a 6.208.007 euros, un gasto que “no fue convalidado por anteriores gobiernos municipales”.

La cláusula de pago en especies a través de entradas se ha valorado como contraria a la norma por lo que “no se incluye en la modificación del convenio”.

También desaparece el acuerdo por el cual se pretendían utilizar 1.800 metros del nuevo estadio para una base del SAMUR-Protección Civil.

El usufructo de ese espacio se había fijado en 4,8 millones de euros, lo que resultaba “enormemente gravoso para las arcas municipales y no obedecía a un cálculo ajustado del precio por metro cuadrado”, concluye el Ayuntamiento.

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Madrid prohibirá los coches contaminantes desde 2025

El Ayuntamiento de Madrid prohibirá a partir de 2020 aparcar en el estacionamiento regulado de la almendra central de la ciudad (interior de la M-30) a los vehículos “sin distintivo ambiental”, es decir, los más contaminantes, que desde 2025 tendrán limitada la circulación en todo el término municipal.

Esta es una de las medidas contenidas en el Plan de Calidad del Aire de Madrid presentado hoy por la alcaldesa de la ciudad, Manuela Carmena, y la delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, que incluye, además, reducir a 70 kilómetros por hora la velocidad de circulación en la M-30 y los accesos a la capital desde 2018.

A partir de 2020 sólo podrán aparcar en las zonas reguladas del interior de la M-30 aquellos vehículos que cuenten con un distintivo de la Dirección General de Tráfico (DGT) tipo “eco”, “cero” o “C”.

El plan, pendiente de aprobar en Junta de Gobierno, incluye entre sus 30 medidas la delimitación de un área central “Cero Emisiones” en el que se eliminará el tráfico de paso e impulsará un nuevo modelo de movilidad que dará prioridad al peatón, a la bicicleta, al transporte público y a los vehículos menos contaminantes.

Además, se rediseñarán las principales calles para reducir “el espacio dedicado al automóvil” y potenciar los carriles bici y el transporte público y el espacio para el peatón.

También se crearán “zonas 30” en las que los vehículos no podrán circular a más velocidad que los 30 kilómetros por hora, como la que se proyecta ya para buena parte del distrito de Chamberí, y se incrementarán de forma progresiva las plazas de aparcamiento subterráneo para los residentes en detrimento de las de rotación.

En cuanto al área “Cero Emisiones”, que sustituirá a las actuales áreas de prioridad residencial, ocupará todo el distrito de Centro e impedirá la entrada a los no residentes, a excepción de los que se dirijan a los aparcamientos de la zona.

Estará delimitada por el norte por las calles de Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta y Génova; por el este, por los paseos del Prado y de Recoletos; por el sur, hasta las rondas de Valencia y de Toledo; y por el oeste, por la Gran Vía de San Francisco y las calles de Bailén, San Vicente y Princesa.

El Ayuntamiento de Madrid tiene el objetivo de renovar su flota municipal de forma progresiva hasta alcanzar el 90 por ciento de vehículos limpios en 2030 así como impulsar el desarrollo de planes de movilidad sostenible en empresas.

También habrá ayudas a la adquisición de vehículos eléctricos, nuevos puntos de recarga en la ciudad y se ampliará el servicio de alquiler de bicicletas a “zona de más demanda”, aunque ni el plan ni los responsables políticos han concretado si se llevará el sistema a los barrios de la periferia.

A partir de 2018, el equipo de Gobierno de Manuela Carmena construirá doce nuevos aparcamientos disuasorios (9.570 plazas) con la intención de que se dejen los vehículos para acceder al centro en transporte público, aunque no estarán listos antes de que se impida el acceso al centro.

La alcaldesa de la capital ha explicado que el Plan de Calidad del Aire y Cambio Climático ha sido denominado Plan A porque “no puede haber un Plan B” ya que “no podemos vivir con un aire que esté lleno de dióxido de nitrógeno”.

En este punto ha resaltado que ya se han adoptado medidas para disminuir la contaminación, como el protocolo que volvió a activarse el pasado viernes, cuya puesta en marcha “fue difícil” aunque “no imposible” y que, a su entender, la sociedad “ha aceptado”.

“Los vecinos de Madrid empiezan a acostumbrarse a que hay otra manera de circular”, ha sostenido.

Por su parte, la delegada de Medio Ambiente y Movilidad ha indicado que la prioridad del Ayuntamiento de Madrid con este Plan es proteger la salud de los ciudadanos ya que los episodios de contaminación “han dejado de ser anecdóticos”.

Para poner en marcha este Plan, dotado de un presupuesto de 543,9 millones de euros, el ayuntamiento se pondrá en contacto con el Gobierno y con la Comunidad de Madrid para que “el conjunto de las medidas estén coordinadas”.

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#RMMovistar: Telefónica abre su tecnología al Real Madrid

Telefónica y el Real Madrid han presentado hoy su acuerdo global de colaboración tecnológica y patrocinio, que estará en vigor en lo que resta de esta temporada y la próxima. El pacto tendrá alcance en las áreas geográficas más relevantes de negocio para la operadora: España, Alemania, Reino Unido y Latinoamérica.

En un acto celebrado hoy, el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, ha señalado que Movistar acompañará y conectará a los millones de aficionados del Real Madrid en fútbol y baloncesto con el día a día del club. El acuerdo contempla acciones de marketing y publicidad, hospitality, eventos con jugadores y derechos de imagen.

La teleco también formará parte de las acciones del equipo madridista en redes sociales durante los partidos. Así, van a establecer el hashtag #RMMovistar para el seguimiento de los partidos. Además, crearán contenidos conjuntos para compartir con los seguidores.

Telefónica también suministrará sus capacidades tecnológicas aplicadas al deporte gracias al análisis del big data que la teleco desarrolla a través de su filial LUCA.

Pallete anunció que Telefónica va a cambiar el enfoque de la política de patrocinios , que se centrará en dar más beneficios a los clientes tanto en el ámbito deportivo como en el cultural.

Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, calificó el acuerdo de estratégico, y destacó que ayudará a los aficionados a seguir al club. “Es un honor tener como socio a Telefónica, que ayudará a nuestra proyección global”, dijo.

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