Cómo tributar menos perdiendo dinero

Las ganancias obtenidas de la venta de un paquete de acciones o de una vivienda han de reflejarse en la declaración de la renta, si bien hay fórmulas para rebajar la factura fiscal sobre lo obtenido. De hecho, y a efectos fiscales, no hay mal que por bien no venga ya que los impuestos que hay que pagar por las plusvalías pueden verse reducidos con las minusvalías sufridas.

Así, si el contribuyente que ganó en Bolsa en 2016 también perdió en renta fija –en un año de caída de precios en la recta final–, tendrá sujeto a gravamen el saldo neto entre esas ganancias y pérdidas. Además, es posible compensar, o rebajar esas plusvalías, con minusvalías no solo de este año sino de los tres ejercicios fiscales anteriores, contando con que se arrastren desde entonces y no hayan servido para compensar plusvalías en anteriores declaraciones de la renta.

El ejercicio fiscal 2016 quedó ya cerrado y no es ya posible maniobrar para ajustar la factura fiscal, pero la recta final de cada ejercio es la ocasión para sacar partido a este juego de plusvalías y minusvalías. Ya sea aflorando plusvalías, por las que se podrá tributar menos si hay minusvalías pendientes de compensar, tanto de 2016 como de 2013,2014 y 2015. O asumiendo minusvalías a propósito con tal de rebajar los impuestos que hay que pagar por las ganancias obtenidas.

Además, desde el 1 de enero de 2015 es posible compensar plusvalías y minusvalías con independencia del tipo de activo del que procedan. Con anterioridad a esa fecha había compartimentos estancos, de modo que solo se compensaban entre sí las ganancias y pérdidas patrimoniales –obtenidas en Bolsa o de la venta de un inmueble– y los rendimientos del capital –obtenidos de los depósitos, la renta fija o los dividendos–.

En la declaración de la renta de 2016, como ya sucedió en la de 2015, desaparece esa distinción y es posible compensar rendimientos del capital con pérdidas patrimoniales y viceversa. Es decir, las pérdidas en Bolsa sirven para compensar lo ganado en renta fija, del mismo modo que las ganancias por la venta de una casa por las que hay que tributar pueden verse rebajadas con las pérdidas por invertir en deuda.

Aun así, este mecanismo de compensación tiene sus limitaciones. Así, lo ganado no podrá compensarse en su totalidad a costa de las minusvalías sufridas, solo hasta un máximo equivalente al 15% esas plusvalías. En los próximos esos ejercicios ese tope se elevará al 20% en el IRPF de 2017 y al 25% en el de 2018, de modo que el contribuyente tendrá más margen para maniobrar con pérdidas y ganancias, una modificación que deberá tenerse en cuenta este año de cara a la declaración del año que viene.

Sección Mercados | Cinco Días

Ferrovial gana 376 millones en 2016, un 48% menos

La dirección de Ferrovial ha puesto el foco en la generación de caja a lo largo de 2016, con 995 millones si se excluyen los negocios de construcción, a la hora de presentar los resultados del pasado ejercicio. Las ventas fueron algo mayores, con una progresión del 1,2% en términos comparables, hasta los 10.759 millones, pero el ebitda cae un 4%, hasta los 944 millones, y el resultado neto baja de los 720 millones de 2015 a los 376 millones declarados en 2016, con un desplome del 47,7% al no contar con extraordinarios del nivel de 2015.

El grupo ha explicado a través de un comunicado que, descontado el efecto de los ingresos extraordinarios, el beneficio neto crece un 3%.Pese a todo, Ferrovial se ha apuntado en 2016 plusvalías por 124 millones por las desinversiones en la autopista estadounidense Chicago Skyway y sus autopistas irlandesas.

La empresa también ha hecho hincapié en la evolución positiva de los tráficos en sus concesiones y el aeropuerto londinense de Heathrow. Su principal autopista, la 407 de Toronto (Canadá), mejoró un 17,3% su ebitda en moneda local, mientras Heathrow lo hizo en un 4,7%.

La cartera total de la compañía es de 33.519 millones, con un 78% firmado fuera de España. Entre los contratos en ejecución, Ferrovial destaca su tramo en la línea del tren de alta velocidad de California, la circunvalación de Olsztyn en Polonia, o los trabajos previos a la construcción de la línea ferroviaria también de alta velocidad en Reino Unido,

 

 

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Banco Sabadell paga menos a sus primeros ejecutivos

El consejero delegado de Banco Sabadell, Jaume Guardiola, devengó el pasado año una retribución de 2 millones de euros, un 19 % inferior a la de 2015, mientras que el presidente de la entidad, Josep Oliu, percibió cerca de 2,6 millones de euros, un 8,7 % menos.

El Sabadell ha publicado hoy en la CNMV, el regulador bursátil, el informe anual sobre remuneraciones del banco, que señala que los 15 consejeros de la entidad cobraron el pasado año 7,16 millones de euros, un 7,7 % menos que en 2015.

Oliu percibió el pasado ejercicio 2,59 millones en concepto de retribución en metálico (1,7 millones de sueldo, 214.000 euros de retribución fija, 633.000 euros de variable y 42.000 euros en otros conceptos), y se benefició también de una aportación al sistema de ahorro a largo plazo de 1,47 millones.

Guardiola, primer ejecutivo del banco, tuvo una retribución de 2 millones de euros (1,3 millones de sueldo, 92.000 euros de remuneración fija, 578.000 de variable y 17.000 euros de otros conceptos), en tanto que la aportación al sistema de ahorro alcanzó 2,45 millones.

Oliu cuenta a fecha de hoy con unos fondos acumulados del sistema de ahorro de 8,24 millones de euros, cifra que en el caso del consejero delegado asciende a 18,5 millones.

El banco catalán asegura en el informe de remuneraciones que en el ejercicio 2017 “no se prevén cambios significativos en la política retributiva, que continuará ajustada a los principios de austeridad y contención que se han venido aplicando en los últimos años”.

Banco Sabadell ganó el año pasado 710,4 millones de euros, lo que supone apenas un 0,3% más que el año anterior, tras realizar dotaciones por importe 1.427 millones de euros, 410 millones de ellos correspondientes a las cláusulas suelo.

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