Los planes de empleo: mejores, pero escasos

Es ya un clásico. Dos puntos de diferencia a 26 años y más de un punto en los últimos 12 meses. Los planes de empleo –los planes de pensiones suscritos en las empresas– siguen ofreciendo mejores rentabilidades que los individuales, los que puede contratar cualquiera de nosotros de forma particular.

Esta discrepancia es aún más preocupante si tenemos en cuenta que diversos estudios publicados en las últimas semanas revelan la deficiente rentabilidad de los planes de pensiones. Por ejemplo, ninguna categoría supera a su índice de referencia, según cálculos de Indexa. El partícipe se siente de alguna manera decepcionado por lo poco que crecen sus ahorros para la jubilación.

Entre las razones de esta diferencia está que los de empleo pueden tener fácilmente 150 puntos básicos menos de gastos que los individuales. “Hablamos del 1,5% anual de rentabilidad neta mayor, lo que en un horizonte de 20 años puede suponer un 33% de mayor prestación”, indica Ángel García, consultor sénior de Willis Towers Watson.

Adicionalmente, explica Xavier Bellavista, director del área de inversiones de Mercer, cuentan con mandatos de gestión “claramente definidos por parte de las comisiones de control, con medidas de control de riesgo y, en algunos casos, con objetivos de rentabilidad y con retribución variable de las entidades gestoras ligada a estos objetivos”. Pero no solo eso, Bellavista añade que “se demuestra que los planes de mayor tamaño también muestran un plus de rentabilidad adicional porque sus mandatos de inversión están todavía más diversificados”.

José Luis Manrique, director de estudios del Observatorio Inverco, por su parte, la achaca a “la mayor ponderación de renta variable existente en las carteras de los planes de empleo, que permite aprovechar de forma más intensa las oscilaciones del mercado. Además, al no ser necesaria su comercialización individualizada, los gastos de distribución son muy inferiores, permitiendo un menor coste del instrumento”.

Esto se debe, según Carlos Herrera, de EFPA España, a que “faltan incentivos, fundamentalmente fiscales, para que las empresas se decidan a realizar aportaciones a planes del sistema de empleo, pero también es primordial que los empleados y los sindicatos demanden la creación de planes de empleo, y ello pasa por que la población tome conciencia de la necesidad de potenciar el segundo pilar del sistema de pensiones, con la implicación esencial de la Administración favoreciendo los procedimientos de implantación de planes de pensiones de empleo”.

De hecho, la Fundación Inverco ya advirtió en su libro sobre sistemas de pensiones que el balance en cuanto a creación de nuevos compromisos por pensiones del sistema de empleo es prácticamente nulo, en especial en lo que se refiere a pymes, debido a los fuertes requisitos establecidos.

Pero la clave parece estar en la falta de datos con que contamos los ciudadanos, indican desde el Observatorio Inverco. “Con una información más concreta sobre la pensión de jubilación futura, es posible que los agentes sociales incorporaran la implementación de planes de pensiones como elemento prioritario de negociación en los convenios colectivos, con especial incidencia en las pymes, que en España ocupan a 9 de cada 10 trabajadores”.

También un estudio de Nationale-Nederlanden concluye que debe hacerse un esfuerzo por mejorar el conocimiento de los sistemas de previsión social para que las empresas puedan ayudar a los empleados a planificar y garantizar su seguridad financiera una vez llegado el momento de la jubilación. Según la entidad, la empresa es un elemento fundamental en la financiación de las pensiones.

En cualquier caso, son cada vez menos las empresas agraciadas con un plan de empleo. Según datos de Inverco, en 2016 había 21 fondos de pensiones menos que en 2015. En cuanto al patrimonio, alcanzaron los 35.431 millones de euros a finales de 2016, un 0,3% menos que un año antes.

Para fomentar el desarrollo de este instrumento en las compañías, en la patronal del sector lo tienen claro y abogan “por la adopción de un sistema de inclusión automática de los trabajadores en un plan de empleo, al estilo del introducido en Reino Unido o Suecia, así como la creación de un tipo de plan de pensiones simplificado para pymes.

Sección Mercados | Cinco Días

Hacienda baja el IVA de toros y teatro, pero no del cine

El Ministerio de Hacienda ya ha ultimado un cambio normativo en el IVA para incluir en los Presupuestos Generales del Estado el acuerdo de investidura entre el PP y Ciudadanos que contempla una reducción del llamado IVA cultural. En concreto, el punto seis del artículo 91.2 del IVA establece que aplicarán el tipo reducido del 10% “la entrada a bibliotecas, archivos y centros de documentación y museos, galerías de arte y pinacotecas.” Con la reforma, a este artículo se añadirán las entradas a “teatros, circos, festejos taurinos, conciertos y a los demás espectáculos culturales en vivo”.

Así, el cine se queda de momento fuera de la rebaja del IVA y seguirá aplicando el gravamen del 21%. Los toros, que antes del incremento de 2012 del llamado IVA cultural ya aplicaban el gravamen general, sí que verán reducida su tributación. El acuerdo con Ciudadanos no incluía la rebaja del IVA de los toros. Se trata de una medida que ha impulsado el portavoz del Gobierno y ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, cuyas tesis se han impuesto a las del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

La reducción del IVA de los teatros y los toros tiene un impacto presupuestario menor y apenas supera los 50 millones de euros. Sin embargo, va en la dirección contraria que exige Bruselas, que recomienda reducir el número de bienes y servicios que están bonificados. Por otra parte, se trata de una medida regresiva porque son las rentas más altas quienes destinan una mayor parte de sus recursos a ocio y, por lo tanto, son las beneficiadas de la rebaja del IVA a los espectáculos en directo.

El cine criticará con toda seguridad quedar fuera de la rebaja del IVA cuando ha sido el sector que con más insistencia ha reclamado una rebaja fiscal. Hacienda argumenta que ya ha establecido bonificaciones fiscales en el impuesto sobre sociedades para promocionar la producción de películas en España.

El impuesto de bebidas azucaradas y la subida de tributos verdes, en la nevera
El acuerdo con Ciudadanos y el Gobierno para apoyar el presupuesto también contempla no incluir ninguna subida fiscal. Así, ni en los Presupuestos ni en una hipotética Ley de Acompañamiento se incluirá la creación de un impuesto sobre la bebidas azucaras ni un incremento de la fiscalidad verde. Ambas medidas estaban incluidas en el Programa de Estabilidad que el Ejecutivo mandó a Bruselas. Si bien Ciudadanos se apuntó como un tanto que se no incluyan estas subidas fiscales, Hacienda nunca vio con buenos ojos la aplicación de estos gravámenes. En realidad, se trataba de incluir medidas en el plan de estabilidad que contentaran a la Comisión Europea y sirvieran para evitar la exigencia de nuevos ajustes. 

Ciudadanos anunció ayer que votará a favor de los Presupuestos Generales del Estado y se mostró satisfecho de haber logrado que las cuentas destinen 4.000 millones “a la clase media trabajadoras” y a las reformas para “modernizar España”. En concreto un primer bloque de 1.915 millones incluye 480 millones para la tarifa plana de los autónomos, el aumento del permiso de paternidad o 500 millones para el complemento salarial para jóvenes. En el bloque para “modernizar España” se contempla, por ejemplo, un plan de choque contra el fracaso escolar o planes de formación.

Sección Economía | Cinco Días